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Cristóbal Balenciaga

Su museo en su pueblo natal de Getaria: “Un modisto debe ser arquitecto de la forma, pintor para el color, músico para la armonía y filósofo para la medida”.

Unas

 

En el taller de Balenciaga se formaron muchos modistos: Paco Rabanne, André Courréges, Emanuel Ungaro, Hubert de Givenchy u Óscar de la Renta. 

 

Cristóbal Balenciaga Eizaguirre nace en Guetaría en 1895, en el seno de una familia trabajadora; padre pescador y madre costurera que trabajaba para la familia de los Marqueses de Casa-Torres.  Desde joven en contacto con el oficio de su madre y la elegancia y buen gusto de la marquesa.  Se convertiría en una de sus primeras clientas.  

 

En 1907 comienza a aprender el oficio de sastre trabajando para establecimientos con conexiones con la moda parisina.  En 1937 se traslada a París donde se consagra como uno de los diseñadores más influyentes de la historia, conocimiento de proveedores de tejidos especialistas en la Alta Costura, una clientela cosmopolita de gran relevancia social.  Reconocido por los medios de comunicación internacionales.   

 

El éxito lo acompañará desde la presentación de su primera colección en 1937.   Creacciones basadas en la comodidad, pureza de líneas, interpretación de la tradición española y el desarrollo de volúmenes innovadores; marcarán la moda de las décadas centrales del siglo XX, hasta el año 1968, momento en el que decide retirarse.    

 

Christian Dior comentaba de Balenciaga; “El Maestro de Todos”, Hubert de Givenchy se refería a él; “El Arquitecto de la Alta Costura” o Coco Chanel lo califica; “El único auténtico Couturier”.  Su capacidad innovadora, conocimiento de tejidos, visión e interpretación del cuerpo femenino lo consagran como uno de los mejores diseñadores de la historia.    

 

Su aportación al mundo de la moda: la línea “tonneau”, 1947, Figura semi- entallada de 1951, las faldas globo de 1953, la túnica; 1955, el vestido saco de 1957, o el vestido baby-doll, 1958.  Avanzando hacía un minimalismo que caracterizó sus creaciones de la década siguiente.

OLALLA GAMBÍN